
Erase una vez un minuto que, sin permiso de nadie se tomo la libertad de durar sesenta y un segundos .
Y el no creyó que por tan poquito hubiera que armar tanto escandalo,
pero es que lo que hizo fue muy,
muy grave,ya que para no verse perjudicado,
el minuto que iba detras tuvo tambien que tomar un segundo del minuto siguiente,
quien, a su vez,no tuvo mas remedio que hacer lo propio,
igual que todos los miles de millones de minutos posteriores.
Asi que,por culpa de ese caprichoso minuto,
hubo que desplazar un segundo hacia delante a todas las horas,dias, meses y años del futuro,quien se vio beneficiado por recibir un segundo mas de lo que estaba previsto ,
segun la historia.
Fernando Trias de Bes


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