
ORACIÓN PARA QUE SE DEJE EN LIBERTAD
A LOS ALMENDROS PARA FLORECER Y FRUCTIFICAR
EN PAZ TODOS LOS INVIERNOS
Y TODAS LAS PRIMAVERAS
Señor de la Medianoche,
Señor del corazón del Día,
Señor de la Luna Nueva,
Señor de la Luna Llena,
He recorrido tu hacienda
y me he detenido en esta colina,
en el cuarto menguante del atardecer.
Mas, ante mis ojos,
un cuarto creciente de árboles adolescentes
era destruido en tu cortijo:
había ciruelos, membrillos, acacias...
...y también había almendros.
Señor de la Medianoche,
Señor del corazón del Día,
Señor de la Luna Nueva,
Señor de la Luna Llena,
Pronto tendrás tu carretera
de asfalto para cruzar tus tierras
y mañana
tendrás aquí un helipuerto de cemento armado,
y para ello
cada año caerán nuevos ciruelos, nuevos membrillos, nuevas acacias...
...y nuevos almendros.
No te imagino
y tal vez nunca pueda venerarte
cuando sólo seas Señor
de las estructuras metálicas
y de las superficies de asfalto y de cemento armado.
Por esto,
Señor de la Medianoche,
Señor del corazón del Día,
Señor de la Luna Nueva,
Señor de la Luna Llena,
Desde la colina del cuarto menguante de la tarde,
en este ocaso del cuarto creciente de tu Obra,
te pido:
Deja en libertad a los almendros
para que en paz sigan floreciendo todos los inviernos
y fructificando en paz todas las primaveras.
LLORENÇ VIDAL
Foto: Jaume Timoner (al.lota de Senegal).


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